Mi muerte
Ocurrió la misma noche del cementerio. Entré a la escuela como siempre, pero esta escuela no era la que yo conozco. Mantenía los colores de mi escuela real, pero era mas grande y bonita que la mía.
A la hora del descanso mi hermana no estaba ahí, pero por algún motivo decidí salir del salón (aunque nunca hago eso en la vida real) y comencé a hablar con un tipo que de hecho no me cae muy bien. Hablamos de cosas superficiales por un rato y después comencé a contarle algunos de mis problemas (entre ellos mi captura en el cementerio) pero el parecía aburrirse, así que dejé de hablar y tan sólo lo seguí. Llegamos a una especie de comedor que no existe en mi escuela real y yo me senté a comer junto al grupo de amigos del niño, pero completamente ajena a ellos. Entonces los escuché decir "She thinks we are straight" seguido de muchas risas. Aparentemente el tipo creyó que estaba tratando de ligar, pero no era así. Me sentí muy indignada por algún motivo, me levanté y dije "I don't think you are". Hubieron muchas risas mientras me iba.
Comencé a escuchar una voz que decía "when I draw something it always looks better than me, I change everything I don't like about myself, that's why my characters have beautiful noses and look like 25 year old women. Sometimes they're so beautiful that I can't believe that I drew them". En ese momento estaba regresando al salón, pero noté una larga fila de alumnos, creí que era una fila para comprar algo y la seguí hasta llegar a una mesa en la que había un dibujo, habían algunas brujas y algunas princesas conviviendo en ella, algunas partes estaban bien dibujadas y otras no, tenía muchos estilos de dibujo y estaba aun incompleta porque todos estaban agregando cosas. Pero era estrictamente necesario estar formado para poder participar, y yo no estaba formada (porque no planeaba participar) así que la prefecta gorda me gritó "NO PUEDES ESTAR AQUÍ" y me empujó con mucha fuerza, haciéndome caer sobre unos picos que cercaban el área verde. Un pico se clavó en mi ojo y atravesó mi cerebro, matándome. La prefecta se reía como quien comete un gracioso accidente.
Yo miraba mi propio cuerpo inerte desde cierta altura, horrorizada.
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