En el trabajo
Estaba en un lugar muy grande que a mí me pareció un supermercado, el piso era gris, sin lozas. Habían muchos escritorios, papeles y gente que lucía muy apurada por todos lados, vestían con blusas blancas y pantalones negros. Yo recordaba haberme vestido igual, con una blusa blanca de algodón, muy fina y con mangas largas, y un pantalón negro. Sin embargo, cuando me fijé, noté que mis pantalones tenían un estampado de piel de leopardo, lo cual claramente desentonaba con el lugar en el que estaba. Poco después me di cuenta de que no parecía que yo estuviera ahí para trabajar, así que realmente no importaba mi vestimenta. Fui con mi hermana hacia una esquina del gran edificio en la cual se encontraba el área de comida, sólo quería agarrar una pizza y unas cuantas botanas, pero tardé mucho y al final no pude comer nada. Cerca de mí habían unos niños de distintas edades y una niña que era más alta que yo, llevaban un montón de comida. Los niños y la niña salieron con lo que acaban de agarrar y yo fui detrás de ellos. Se subieron al techo de una casa y yo trepé un árbol para hablar con ellos, ahí fue cuando averigüé que tenían poderes o habilidades especiales y por eso se encontraban en ese lugar lleno de comida, escritorios y gente trabajando. Ya que yo estaba ahí sin trabajar al igual que ellos asumí que yo también tenía alguna habilidad especial, pero nunca supe cuál era. Al terminar su comida se disponían a bajar de vuelta al edificio y yo supuse que debería hacer lo mismo, así que los seguí. Bajaron por un cable, luego gatearon en fila sobre un muro, yo iba al final de la fila hablando con el más pequeño de todos, un niño negro con el pelo y las pestañas rubias y ojos verdes.
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