La tarjeta final

Estaba en un lugar que se parecía mucho al salón donde pasé toda mi secundaria. Estaba en un concurso o algo así. Un maestro o maestra nos hacía preguntas y dependiendo de si contestabas bien o mal, te podías llevar una de las cosas que había en una bolsa. Eran cosas de papelería y a mí me encantan las libretas, las agendas y las carpetas, así que estaba muy emocionada. Estaba consiguiendo muchas cosas, aunque mi verdadera meta era una libreta pequeña y muy bonita que había visto desde el principio.
El concurso terminó y ese resultó ser uno de nuestros exámenes finales. Yo estaba muy a gusto con las cosas que había ganado, tenía la libreta que quería. Pero en ese momento llegó el maestro de física.
El maestro de física nos había pedido traer una tarjeta muy simple, solamente debía contener el nombre de un personaje, su foto y nuestro nombre, grado y grupo. Esa tarjeta insignificante valía 15 de los 30 puntos que vale el periodo final. Nos dijo que no había otro día para entregarlo y que quienes no lo entregaron automáticamente habían reprobado.
Yo entré en pánico y como pude hice una tarjeta. Esperé a que el maestro saliera del salón e inmediatamente metí mi tarjeta entre las demás. En pocas palabras, me salvé el culo.

Comentarios

Entradas populares