El iguano
Estaba en el cuarto de arriba tratando de dormir. En algún momento me quedé dormida en la vida real pero en mi sueño estaba despierta, como si nunca me hubiera dormido. Estaba tratando de quedarme dormida en el sueño pero no podía porque habian muchos iguanitos en el cuarto y me ponían nerviosa. De repente, un iguano oscuro con cabeza cornuda corrió hacía el centro del techo de mi cuarto, justo arriba de donde yo estaba acostada. Tenía miedo de que me cayera encima, así que me paré, pero al hacerlo asusté al iguano y este respondió estallando en varias réplicas de si mismo más pequeños que él. Estos iguanos más pequeños seguían al mayor hasta que uno de ellos crecía a su tamaño y los pequeños se reunían a su alrededor también. Pronto hubieron muchos de esos iguanos. En realidad me daban miedo, así que salí de mi cuarto.
Una parte de mi casa se veía igual, pero al pasar una puerta estaba en una especie de hotel/hospital muy bonito y moderno. Me metí a uno de los baños que tenían adentro un spa, no quería irme de ahí nunca.
Comentarios
Publicar un comentario