La aurora
Era un día especial en la ciudad, era el día de la aurora. Yo no sabía muy bien qué era al principio del sueño, pero todos me decían que tenía que prepararme para ir a verla. En mi casa estaban mis padres, mi hermana y mi abuela, y todos estábamos preparándonos para ir a ver a la aurora.
Me asomé a la calle y ví unas luces en el cielo nocturno que parecían estarse alineando para formar una curva, y fue entonces cuando entendí que la aurora que yo iba a ver no era un aurora boreal, sino una especie de arco de luces formado de estrellas.
Una voz dijo "la aurora nunca satisfecha, nunca descansa, siempre quiere más". No entendía a qué se refería la voz pero escucharlo hizo que la situación comenzara a darme un poco de miedo.
Salimos a la calle y conducimos hacia una avenida, donde nos detuvimos para observar mejor a la aurora. Notamos que no estaba bien formada, en lugar de formarse un arco perfecto de muchas luces alineadas, había solo unas cuantas líneas de luces que no llegaban a formar un arco.
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